Fue a las 09:00 horas de este lunes 9 de diciembre cuando personal de gendarmería del Centro de Cumplimiento Penitenciario del Biobío encontró la dantesca escena de un reo que yacía muerto, decapitado, con su cabeza desprendida a un costado de sus extremidades inferiores.
Una imagen en la que cuesta pensar, pero con la que tendrán que convivir los efectivos de la cárcel de Concepción que hicieron el hallazgo. Tras la confusión de los primeros minutos, y luego de entrevistar al compañero de celda de la víctima, este confesó ser el autor del violento crimen.
Así quedó la celda en que fue hallado decapitado un reo
Vincent González Aguirre, el fallecido, y Diego Valdés San Martín, compartían espacio en el centro penitenciario luego de haber sido trasladados desde Arica. Y en una situación que aún cuesta entender, el segundo acabó con la vida de su compañero.
Al ser cuestionado, admitió que realizó un ritual satánico. Fue el director subrogante de gendarmería del Biobío, coronel Rodrigo Compusano quien comentó los primeros detalles. Según indicó, Valdés estaba en “condiciones de enajenación mental, encontrando además en el lugar elementos como una biblia y escritos con símbolos satánicos”.
Valdés San Martín de 41 años, que cuenta con un amplio portuario policial por delitos como riñas, tendencia y fabricación de armas blancas, dejó una escena dantesca. Al interior de la celda se pueden ver, al menos, dos rayados con el símbolo 666, además de estrellas entremedio. Junto a esto, también se encontró una biblia abierta.
