Guillermo Paiva anotó de cabeza ante Fluminense y desató la locura en la banca de suplentes de Colo Colo, aunque no todos festejaron de la misma manera, partiendo por Emiliano Amor, quien sufrió un duro golpe en la cabeza al pararse para celebrar con sus compañeros.
El central argentino no midió la altura del techo y quedó bastante resentido tras la anotación del paraguayo en el Maracaná, que dejó el marcador igualado 1-1 a los 20 minutos del primer tiempo. Un blooper que pasó colado en medio de la euforia alba.