Quinto minuto de los descuentos en la Segunda División de Portugal y el delantero de Feirense Jardel tiene la opción de darle el triunfo a su equipo sobre Leixoes con un penal. Sin embargo, el delantero de Guinea-Bissau optó por una curiosa táctica: como si fuera un partido de baby-fútbol, decidió pararse inmóvil al lado del balón y sin tomar impulso conectó la pelota de forma tan débil que el arquero rival casi ni tuvo que esforzarse para contener el remate.
Una jugada que ya da la vuelta al mundo y que en las redes ya fue bautizada como el "penal estatua". ¿Qué harían ustedes si un jugador de su equipo decidiera lanzar así un penal?