Finalmente, los octavos de final de la Copa Sudamericana se han completado, dejando a dos equipos chilenos clasificados para la siguiente fase: la UC y Coquimbo Unido.
Y más allá del prestigio deportivo, los elencos de Ariel Holan y Juan José Ribera ya comienzan a frotarse las manos, porque ser cuartofinalista de la Copa Sudamericana significa 600 mil dólares directos a las arcas de los clubes, 100 mil más que la instancia pasada.
La UC, ahora, irá por la hazaña ante Vélez Sarsfield de Argentina, mientras que los coquimbanos harán lo propio frente a Junior de Barranquilla, verdugo de La Calera en los octavos de final.
Las llaves comenzarán la próxima semana, en días y horarios aún a definir, y allí los cuadros chilenos jugarán por un premio aún más jugoso, porque una eventual clasificación a semifinales significaría 800 mil dólares adicionales, lo que le arreglaría la situación financiera a cualquier club del fútbol chileno.
Sólo como dato: el último campeón de la Sudamericana, Independiente del Valle, en premios acumulativos, terminó recibiendo más de 6,5 millones de dólares.
Claro, soñar es gratis, pero por ahora los cruzados han recibido 1,4 millones de la divisa norteamericana, y Coquimbo, que viene de una ronda previa en el mismo certamen, ya roza los dos millones de dólares en premios.