La batalla legal entre la Compañía de Petróleos de Chile (Copec) y Arrocera Tucapel ha escalado, convirtiéndose en un caso emblemático de propiedad intelectual en el país entre las empresas.
Todo comenzó cuando en 2023, Copec solicitó registrar la marca Pronto, en su versión mixta, para identificar productos de la clase 30 del Clasificador Internacional, entre ellos pastelería y confitería. Esto no fue bien recibido por Arrocera Tucapel, que ya utiliza la misma marca para su línea de arroces.

¿Cuál es el origen del conflicto entre las dos empresas?
En agosto de este año, el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) rechazó la solicitud de Copec, argumentando que la coexistencia de ambas marcas podría generar confusión en los consumidores al vincularlas a una misma titularidad.
Sin embargo, Copec apeló ante el Tribunal de Propiedad Industrial para intentar revertir la decisión, sosteniendo que su uso de la marca es completamente diferente al de Tucapel.
“La marca solicitada incluye una tipografía tradicionalmente usada por Copec, además del logo rojo característico de la marca Pronto, utilizado y registrado desde hace décadas”, afirmó la compañía. Además, recalcaron que su interés está en productos de pastelería y confitería que se comercializan en sus tiendas Pronto, no en arroz como Tucapel.
Por su parte, Arrocera Tucapel se mantiene firme en su postura, subrayando que Pronto es un elemento clave de su identidad comercial para distinguir su producto más reconocido en el mercado.