Por Milo Parker (@UCParker)
Tocó ir a jugar al pasto sintético -aplastado y vencido- de Quillota. Ahí se juega otro fútbol, feo y peligroso. Claramente esa cancha está reventada. ¿Dónde está el Sifup exigiendo que se cumplan las condiciones mínimas de seguridad laboral?. ¿Por qué la ANFP permite que se juegue en canchas que Conmebol rechazaría?. Al menos todos los equipos tienen que pasar por ahí, la justicia deportiva prevalecerá. Pero vamos, si deciden montar una sintética para ahorrar en mantención, mínimo que la mantengan. Entrando
en “cancha”,
el
Míster
propuso la misma pizarra táctica de siempre, pero con diferentes futbolistas. Sentó al
Enano
en el banco, no citó a D. Rojas, probó con A. Vilches de “nueve” e hizo debutar a C. Munder y al
Huaso
Álvarez a la vez. Lo del ídolo fue notable. Clave en el gol de Católica. Se devoró la banda y sacó un centro hermoso. Perfectamente capitalizado por C. Lobos (entrando por el segundo palo a lo
“mi10ván”
). Y así de efectivos. La primera que tuvimos y listo. Es cierto que cuesta fumarse este estilo de juego. Estamos acostumbrados a ser protagonistas, pero creo que la estrategia de Beñat está proyectada a las treinta fechas que dura el torneo y ni se arrugó en firmar un empate en una cancha difícil. Bien podría ser un punto decisivo a final de año. Y si bien cedimos el protagonismo (posesión) y llegamos dos veces en todo el partido, el equipo mete presión alta, lejos de nuestro arco. Cuando nos sobrepasan, el bloque defensivo espera siempre de frente. Y de última, tenemos un arquerazo. Entonces con el balón rodando somos prácticamente imbatibles, pero nuestro talón de Aquiles está en los balones detenidos. En ese aspecto no estamos siendo tan sólidos. Así nos marcó el canario. A seguir trabajando. Esto es paso a paso y mientras seamos punteros por más de tres puntos de diferencia, el
Míster
tiene la razón y punto. Próxima batalla será en casa frente a Huachipato, a mantener el rendimiento perfecto de local.